Han pasado casi dos años, desde la última vez que escribí una historia corta para el blog. Debo confesar que me he animado, gracias a que deseo cumplir la meta que me he trazado (escribí de ello, en entradas anteriores). La pequeña habitación Esta historia se remonta a cinco años atrás, mi hermana menor y yo solíamos jugar en una pequeña habitación, repleta de cajas y objetos, tales como tijeras, papel, pegamento y lápices de colores. Gracias a eso, mi hermana y yo pasábamos desapercibidas, gran parte del día; ya que amábamos hacer todo tipo de manualidades que, posteriormente, obsequiábamos a mamá cuando llegaba a casa, después de una larga jornada laboral. Nos encantaba ver la sonrisa de nuestra madre, cada vez que le hacíamos alguna bonita manualidad que usaría hasta que, de alguna forma, se desgaste. Los años pasaron, mi hermana y yo, olvidamos aquella habitación donde nuestras fantasías de niñas se hacían realidad. Yo lo recordaba con cariño, sin embargo, mi hermana no des...
Comentarios
Publicar un comentario
Escribe un adorable comentario, por favor